Descripción
Como en anteriores ediciones, me cuesta asumir la cantidad de años que han transcurrido desde que se publicó la primera edición en 1978. Han pasado 8 años desde la quinta edición y en este tiempo se ha producido un número significativo de cambios, muchos de ellos avances, en el arte y en la ciencia del control del dolor en odontología.
Aunque los fármacos siguen siendo los mismos (articaína HCl, bupivacaína HCl, lidocaína HCl, mepivacaína HCl y prilocaína HCl), los años transcurridos desde la quinta edición han sido testigos de la introducción y perfeccionamiento de agentes y dispositivos que acercan a nuestra profesión al doble objetivo de lograr una odontología realmente indolora con inyecciones de anestesia local también indoloras. Como he dejado ya dicho en anteriores ediciones, «los anestésicos locales son los fármacos más seguros y más eficaces en toda la medicina para la prevención y el control del dolor.
De hecho, no existen otros fármacos que eviten de verdad el dolor; no hay otros agentes que eviten que un impulso nociceptivo propagado alcance el cerebro del paciente, donde sería interpretado como doloroso.
Si se deposita un anestésico local en la cercanía de un nervio sensitivo, se producirá un control adecuado del dolor en prácticamente cualquier situación clínica.» Si se encuentra el nervio con el anestésico local, el control del dolor está prácticamente asegurado. Aun así, en ciertas situaciones clínicas localizar el «nervio en cuestión» sigue siendo un problema complejo.
Esto es especialmente cierto en la mandíbula, sobre todo con los molares permanentes. A lo largo de mis 39 años como profesor de anestesiología dental he trabajado junto con mis compañeros de profesión para «solucionar» este problema ¿Lo hemos logrado? Todavía no. ¿Estamos cerca de la solución? Sí.
La sexta edición del Manual de anestesia local incluye apartados nuevos y/o ampliados sobre: inyección del ligamento periodontal (LPO), incluido el uso de sistemas de administración de anestésicos locales controlados por ordenador (CCLAD); administración del anestésico local articaína HCl mediante infiltración mandibular en el adulto; tamponamiento de las soluciones de anestésicos locales (el interruptor de «encendido» del anestésico local) para disminuir las molestias del paciente durante la inyección y el tiempo de espera hasta el inicio del efecto y, quizá, aumentar la profundidad de la anestesia; y mesilato de fentolamina (el interruptor de «apagado» del anestésico local) para disminuir de forma significativa la duración de la anestesia en los tejidos blandos y evitar así posibles lesiones locales autoinfligidas.
Le pedí al Dr. Mark Hochman que en esta edición reescribiera los apartados dedicados a los dispositivos CCLAD (capítulo 5, «La jeringa») y a las técnicas asociadas con ellos (capítulo 15, «Técnicas de inyección suplementarias» y capítulo 20, «Consideraciones futuras»). El Dr. Hochman ha tenido una estrecha relación con el desarrollo de los CCLAD desde mediados de la década de 1990 y es autor de varios artículos validados sobre este tema en el que se describen dos técnicas de inyección (bloqueo del nervio alveolar superior medio anterior [ASMA] y bloqueo del nervio alveolar superior anterior mediante abordaje palatal [P-ASA]) que se desarrollaron a raíz de sus investigaciones en la administración de anestésicos locales controlada por ordenador.
Parte I. Los fármacos
Parte II. El instrumental
Parte III. Técnicas de anestesia regional en odontología
Parte IV. Complicaciones, consideraciones legales, tendencias futuras y Preguntas
Consulta los datos bibliográficos principales de esta edición para identificar correctamente el recurso, revisar su autoría y verificar detalles como ISBN, tema, subtema, archivo e idioma.
- Título: Manual de Anestesia Local
- Autor/es: Stanley F. Malamed
- Edición: 6ta Edición
- Año de publicación: 2015
- Tipo de archivo: eBook
- Idioma: eBook en Español
- ISBN-10: 8490220352
- ISBN-13: 9788490220351
- Subtema: Anestesiología
Citar este libro
Preparando citaciones...
Aún no hay comentarios
Sé el primero en compartir tu opinión sobre este contenido.
Escribir un comentario