Descripción
Este volumen, 1 que lleva el mismo título que el VIII de los Gesammelte Schriften, Teoría de la concepción del mundo, lo incluye como una de sus partes y obedece, por lo tanto, a una inspiración completamente distinta. Todos los publicados hasta ahora y el que se publicó en último lugar De Leibniz a Goethe componen juntos la introducción a las ciencias del espíritu en su parte histórica y sistemática.
Después de la introducción vienen las ciencias del espíritu, pero no todas, porque no en todas, aunque sí con todas, trabajó Dilthey. La distribución es la siguiente. Una introducción general La conciencia histórica y las concepciones del mundo y luego Filosofía, Arte y Religión, o sea las concepciones filosófica, poética y religiosa del mundo. Corresponde a lo que Hegel entendía por espíritu absoluto, mientras que las otras ciencias del espíritu el derecho, por ejemplo, o la economía corresponden al espíritu objetivo.
Sabido es el alcance que esta distinción tiene en Hegel. En el espíritu objetivo, este se halla exteriorizado y vuelve a sí en el espíritu absoluto, en su triple escala artística, religiosa y filosófica, siendo esta última la que, cancelando las otras dos, significa la realización plena del espíritu, su toma de conciencia total y transparente, su desplegada interiorización. En el prólogo a El mundo histórico llamamos la atención sobre el concepto de espíritu objetivo en Dilthey y cómo reintegraba en esa categoría al espíritu absoluto de Hegel.
Aquí tenemos la clave del volumen y también del pensamiento, llegado a su meta, de Dilthey. El espíritu absoluto se ha hecho objetivo porque no hay, al alcance de la conciencia humana, ningún espíritu absoluto: el espíritu es siempre relativo. Pero esto hay que entenderlo bien y no pretender sacar de aquí, sin más, ese tan sobado relativismo que se le achaca a Dilthey por casi todos. El volumen resulta, a este respecto, patéticamente ilustrador. En forma casi obsesiva, Dilthey inicia numerosos ensayos con el mismo estribillo: no es la pugna insoluble entre los sistemas, tampoco la crítica demoledora del positivismo, lo que hace vacilar definitivamente nuestra fe en la posibilidad de una metafísica con validez universal.
El escepticismo va acompañando, como su sombra, a la metafísica. Pero el escepticismo actual es definitivo, porque es el que nos inculca la conciencia histórica. Esta no se contenta con mostrarnos el espectáculo vertiginoso de la sucesión de los sistemas, sino que nos señala cómo los sistemas son relativos a las condiciones históricas del momento y que, por lo tanto, no hay, como pretendía Hegel, un sistema representativo de una época y, por eso mismo, el verdadero dentro de la marcha dialéctica del espíritu. Todos los sistemas son igualmente representativos de su época y les corresponde el mismo grado de verdad, es decir, ninguna verdad en el sentido absoluto de Hegel. Pero, y esta es la segunda parte del estribillo, la conciencia histórica tiene que curar las heridas que ella misma ha producido.
- Prólogo
1. La conciencia histórica y la concepción del mundo
2. Filosofía
3. Arte
4. Religión
5. Pedagogía
- Apéndices
- índices
- índice de nombres
- índice general
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- Título: Teoría de la Concepción del Mundo
- Autor/es: Wilhelm Dilthey
- Edición: 1ra Edición
- Año de publicación: 2018
- Tipo de archivo: eBook
- Idioma: eBook en Español
- ISBN-13: 9786071630940
- Subtema: Divulgación Científica | Filosofía
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