En sentido biológico la célula es la unidad fundamental de todo organismo. Fisiológicamente considerada es indivisible, pero morfológicamente, cons­ta de dos partes vivas:

El citoplasma y el núcleo, constituyendo ambos lo que se llama protoplasma, y de una tercera parte, las membranas celulares, que for­man el metaplasma y vienen a ser como una segregación de las otras dos.