El uso de dientes artificiales como producto de belleza y para la trituración de la comida fue durante mucho tiempo en la historia de la humanidad un procedimiento descuidado, de poco éxito, aunque hombre/" class="es-tm-autolink">el hombre se preocupo muy pronto de la reposición de los dientes ausentes. Ya en el 70 a.C. se llevaban a cabo sustituciones de dientes, como muestran las excavaciones etruscas en la región de la actual Toscana. Los griegos y los fenicios fijaban dientes móviles y dientes artificiales con hilo de oro a los dientes vecinos.