Se presenta como una obra esencial para entender cómo los vehículos modernos integran mecánica, electrónica y software en una arquitectura compleja de sistemas distribuidos. Está dirigido a estudiantes universitarios de ingeniería automotriz, electrónica o mecatrónica, así como a jóvenes profesionales que desean profundizar en el diseño y control de sistemas mecatrónicos automotrices. El editor Konrad Reif agrupa en este volumen los principales avances en redes de a bordo (networking), en sistemas de estabilidad de conducción (driving stability) y en electrónica del vehículo (electronics), articulando la visión de sistema completo que exige la movilidad contemporánea. En sus primeros capítulos, el libro define qué es la mecatrónica en el contexto automotriz: no es únicamente mecánica + electrónica, sino la sinergia de mecánica, hidráulica, electrónica de potencia, sensores, actuadores y software que permite realizar funciones antes imposibles o muy costosas.
El lector joven aprenderá que el vehículo hoy es una red de sistemas diseminados, donde por ejemplo el módulo de freno electrónico, el sistema de estabilidad, el motor, la transmisión, el chasis y las redes CAN/LIN/FlexRay interactúan constantemente. Luego se adentra en la arquitectura de red del vehículo: se examinan los fundamentos de los buses (CAN, LIN, FlexRay, MOST), su topología, protocolos, requisitos de tiempo real, tolerancia a fallos, acoplamientos entre subsistemas de confort, seguridad y propulsión. Este enfoque permite al estudiante comprender cómo la información fluye por el vehículo y cómo los sistemas dependen de esa comunicación para funcionar correctamente: por ejemplo un sensor de rueda para ABS transmite datos al ECU de freno, que a su vez puede actuar sobre el módulo de estabilidad ESP, y ese a su vez coordina el motor y la frenada. Un bloque importante del libro está dedicado a los sistemas de estabilidad de conducción: ABS (anti-bloqueo), TCS (control de tracción), ESP (programa electrónico de estabilidad), funciones de frenado automático, modulación hidráulica electrónica, dirección activa, suspensión electrónica, etc.
Se explican tanto los fundamentos de control como los sensores involucrados (acelerómetro, yaw-rate, rueda, presión de freno) y cómo esas funciones mejoran la seguridad y el comportamiento dinámico del vehículo. Para un estudiante es clave ver cómo la teoría de control (realimentación, sensores, actuadores) se aplica al vehículo real. Finalmente, el texto aborda la electrónica del vehículo: módulos electrónicos, diseño de hardware, software embebido, gestión energética de la red de a bordo, compatibilidad electromagnética (EMC), diagnóstico a bordo (OBD), IoT/telemática, sensores de velocidad, presión, temperatura, flujo, gas. Este apartado permite al lector comprender cómo se diseñan los módulos del vehículo, cómo se integran en la red de comunicaciones, cómo se desarrolla el software y cómo se gestiona el sistema global. El tono es técnico-académico, pero apto para estudiantes con base en electrónica, control o mecánica. Permite ver el vehículo moderno como un sistema mecatrónico complejo, y no solo como piezas aisladas. El libro es especialmente útil para trabajos de fin de grado o máster centrados en electrónica vehicular, estabilidad de conducción, redes de vehículo, diseño de sensores y actuadores, integración de software y hardware en automoción.
