Este texto ofrece una cobertura íntegra y actualizada sobre los sensores empleados en la automoción moderna: su teoría, su diseño, su instalación y su aplicación en los diversos sistemas del vehículo. Está pensado para estudiantes universitarios de ingeniería automotriz, mecatrónica o electrónica que desean entender en profundidad cómo los elementos de medida y detección se integran en el coche actual, así como para jóvenes profesionales que aspiran a trabajar en el desarrollo de sistemas automotrices.
El libro arranca con una introducción general de los sensores en el vehículo: su papel como los «ojos y oídos» del automóvil, pues permiten que los módulos de control electrónico (ECU) supervisen la combustión, el flujo de aire, la presión, la temperatura, la posición de componentes, el nivel de líquidos, la aceleración, la deceleración y mucho más. Turner explica que a medida que el vehículo se ha vuelto más complejo con sistemas de control avanzados, redes de a bordo, electrónica embebida los sensores han dejado de ser dispositivos auxiliares para convertirse en elementos críticos, tanto para el rendimiento como para la seguridad y la eficiencia. Luego se dedica a los distintos tipos de sensores: presión (para admisión, escape, aceite, neumáticos), temperatura (líquidos, aire, componentes electrónicos), flujo de aire (caudalímetro, sensores de masa de aire), sensores de combustión (presión intra-cilindro, ionización de bujía), sensores de par o torque, sensores de desplazamiento o posición, acelerómetros, composición de gases, sensores de nivel de líquidos.
En cada caso el autor combina los fundamentos físicos (principios de funcionamiento), características de diseño (sensibilidad, precisión, estabilidad, robustez) y retos concretos del entorno automotriz (amplio rango de temperatura, vibraciones extremas, interferencia electromagnética, coste, fiabilidad). Esto permite que el estudiante comprenda no solo qué mide el sensor, sino por qué ese sensor debe tener estas propiedades y qué significa en el vehículo real. También se aborda la integración del sensor en el sistema: conexión al circuito electrónico, calibración, señal condicionada, interfaz con la ECU, tolerancias de montaje, durabilidad, efecto del entorno (agua, sal, calor, impacto). El libro explica que en automoción los sensores deben soportar rangos de operación extremadamente severos mientras ofrecen señales limpias y fiables, lo que exige un diseño cuidadoso.
A su vez, se muestran las tendencias emergentes: sensores con conversión digital, sensores inteligentes (smart sensors), miniaturización, sensores MEMS, sensores sin contacto, sensores para sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS). Para un estudiante universitario, este libro es una excelente herramienta porque conecta lo que puede haber aprendido en cursos de instrumentación, circuitos electrónicos o mecánica con la aplicación directa en la automoción: entender que el sensor no es solo un componente, sino parte de un sistema que condiciona el rendimiento, la eficiencia energética, la fiabilidad, las emisiones y la seguridad del vehículo. Además, permite plantear trabajos de investigación o desarrollo en los que se seleccionen sensores para un sistema específico, se evalúe su integridad en automoción, o se modele su impacto en un control a bordo. En resumen, Automotive Sensors es una referencia técnica moderna que combina teoría, tecnología y aplicación práctica en sensores automotrices, ideal para quienes desean especializarse en sistemas de detección y medición del vehículo.
