Hasta entrado el siglo XIX se admitía que los organismos estaban constituidos por una materia especial peculiar de ellos la materia orgánica para cuya formación se requería una fuerza singular la fuerza vital propia tan sólo de los seres vivos. Fue, por lo tanto, un enorme progreso el de mostrar, por el análisis químico, que no existe ningún elemento privativo de los seres vivientes, y que los compuestos «orgánicos» pueden formarse sintéticamente realizada por WOEHLER en 1828.
Los progresos enormes realizados por la Química Orgánica desde dicha fecha han conducido a considerar la «materia viva» no como una simple «substancia», sino como una verdadera «organización» individualizada en masas discretas conocidas bajo los nombres de organismos, seres orgánicos y seres vivientes.
La parte de la Química que se ocupa de la composición de los seres vivientes y de las reacciones químicas que en ellos se verifican, constituye, en la actualidad, una de las Ciencias más cultivadas: la Bioquímica o Química Biológica.
