En un contexto de creciente complejidad en los motores de combustión interna y sus sistemas de control, “Combustion Engine Diagnosis” de Rolf Isermann plantea una aproximación moderna al diagnóstico: no solo para detectar fallos puntuales, sino para aplicar métodos basados en modelos (model-based) para el monitoreo del estado de los motores de gasolina y diésel y de sus componentes. Esta obra está orientada a estudiantes universitarios de ingeniería automotriz, mecánica, eléctrica o afín, así como a jóvenes profesionales que desean comprender cómo los sistemas de propulsión actuales —con inyección directa, turbocompresores, cilindros múltiples, sistemas de tratamiento de gases de escape— requieren métodos más allá de los enfoques clásicos de diagnóstico.

El libro arranca con una introducción sobre la evolución del diagnóstico en motores de combustión interna: los sistemas electrónicos de control, la multiplicación de sensores, la sobrealimentación, la reducción de emisiones y la necesidad de un diagnóstico más preciso y profundo. Así, permite al lector entender por qué los métodos tradicionales de falla ya no bastan y por qué el diagnóstico basado en modelos adquiere relevancia. A continuación, se dedica una sección a los métodos de supervisión, detección de fallos y diagnóstico: describe técnicas de supervisión, análisis de señales, verificación de plausibilidad, cheques de tendencia, generación de síntomas, modelos de proceso, e incluye tanto fundamentos como aplicaciones reales. Esto da al estudiante una base metodológica sólida para entender qué es “diagnóstico” en el contexto automotriz moderno.

Luego, el autor aplica estos métodos al motor de combustión interna: divide en diagnóstico de motores de gasolina y de diésel, analiza sus sistemas de admisión, inyección, combustión, turboalimentación, tratamiento de escape, etc. Muestra cómo se utilizan sensores de producción, cómo diseñar modelos de validación, cómo establecer índices de fallo, cómo implementar algoritmos de detección y aislamiento, y cómo validar experimentalmente los resultados. Esta parte es clave porque conecta teoría con aplicación práctica en el motor real. También incluye una sección sobre diagnosis de motores eléctricos, actuadores hidráulicos o neumáticos, lo que abre el panorama más allá del motor térmico, hacia sistemas híbridos o electrificados. Finalmente, aborda los sistemas tolerantes a fallos, sensores redundantes, diseño para fiabilidad y mantenimiento predictivo.

Para el estudiante universitario joven, este libro ofrece una gran ventaja: ayuda a entender no solo “qué componente falla”, sino “cómo diseñar un sistema de estimación y diagnóstico”, lo cual es cada vez más relevante en automoción. Permite pasar de la mecánica tradicional del motor hacia un enfoque de control, sensores, modelos, diagnóstico avanzado y sistemas embebidos. En definitiva, es una obra técnica, moderna, rigurosa y aplicada que combina mecánica, electrónica, sistemas de control y diagnóstico en una única visión de ingeniería de motores.