Como siempre debo agradecer a quienes me han ayudado en la elaboración del presente taño, que es el penúltimo de la obra general de la parte especial. Ellos son: INÉS CANTISANÍ, quien trabajó en la parte de delitos contra la seguridad pública; ANA CAROLINA DONNA, quien lo hizo en los antecedentes de los títulos en estudio, así como en textos de autores extranjeros; MARCELO ALVEFO y CLAUDIO NAVAS R¡AL, en los delitos contra tos poderes públicos y el orden constitucional; NELVA LLADON, quien ha elaborado toda la jurisprudencia de este libro, de manera metódica, que se encuentra al fin de los capítulos, y GUSTAVO GOERNER en el capítulo de la piratería.
Todos los temas que se han tratado tienen serias dificultades, como podrá comprenderse, y es en la parte del Código Penal en donde se nota menor elaboración doctrinaria y en donde el elemento «política» aparece con mas frecuencia, molestando -empleando una palabra que es débilla interpretación dogmática. El futuro de la Nación está atado a que cada vez menos los elementos ajenos a lo propiamente jurídico tengan influencia en el Derecho Penal. Cuando se logre concretar esa idea y el Poder Judicial sea realmente independiente del poder político, del poder religioso y de la opinión pública, se podrá decir que se está empezando a ser una República. Mientras tanto deberemos vivir en una tribu.
