Con este tomo, que en realidad es el sexto de esta obra, terminamos la llamada Parte Especial, que se refiere a los denominados delitos convencionales, que comenzo hace ya largos diez anos. Solo unas breves reflexiones sobre esta obra. La idea esencial de ella es la de dar racionalidad, en el sentido que le dio a ese termino la Ilustracion. Que ese fin se haya conseguido deberd ser juzgado por el lector.
El esfuerzo se ha hecho. Durante estos diez anos largos, desde que comenzo a elaborarse esta obra ha pasado mucho tiempo, en terminos relativos, y a todos nos han pasado cosas, buenas algunas, malas otras. De manera más sencilla: la vida ha seguido su curso, y eso, en si mismo, es bueno. Y la vida, que siempre esta inserta en el tiempo, igual hubiera pasado, con o sin esta obra, y este es el merito y la ensenanza para nuestros alumnos. Como dice la profesora Farinatti, de manera mucho mejor que nosotros, «el tiempo es prustiano, escasisimo y no vuelve «. Pero el lector debe entender que buscar la racionalidad en este país es dificil. Es sabido que donde no hay ley, no hay estado, ni sociedad posible. Por eso la ley debe surgir de los estudios empiricos que den una muestra de la realidad y de una politico criminal coherente que dure en el tiempo lo necesario para ver sus resultados.
Pues bien, en Argentina no hay estudios sistemáticos serios sobre las conductas desviadas o delictuales, solo se hace referenda y bien a estudios que se hicieron en otros países, que pueden o no ser de aplicacion en el nuestro. Y politico criminal no existe. Las leyes salen de la demagogia o a impulsos de los gritos de la muchedumbre verdaderamente angustiada. Y entonces aparece uno de los sentimientos mas ancestrales y bdrbaros de las personas: la idea de venganza. Y en la idea de venganza, no hay duda de que, en terminos de Carl Schmidt, no solo el delincuente, sino elpresunto delincuente, es un enemigo interna, el cual carece de todo tipo de derecho. Ymejor nopensar si aparece el enemigo externo. La tortura como sistema, que es un regreso a la Inquisicion y con ello al oscurantismo, ha vuelto a aparecer con una violenciat que asusta. Parafraseando a Juan Jose Millds: «Como iba a imaginar, al cabo de los siglos, que pertenezco a una cultura sin limitaciones morales.
En consecuencia, ya no se hablard mas del derecho de los hombres libres, termino que es tornado como ideologico, y se buscard la seguridad como valor mdximo. El hombre libreysus derechos aparecen como fenomenos del pasado, esto es de la llamada llustracion. Y la llustracion y sus defensores son rechazados, por decir, una expresion debit. De ahora en mas y para gusto de muchos, lamentablemente, la Inquisicion ha vuelto. II. De mas estd expresar mi agradecimiento a todos los que participaron en esta obra, en tiempos por demds dificiles para hacer Derecho. Poca ha sido la recompensa, si se la analiza a luz de los resultados materiales. En este orden de ideas debo tambien dar las gracias al doctor MAVRICIO SARUDIANSKY, porque tuvo que soportar todas las correcciones que hicimos, a punto tal que algunas fueron casi con el libro encuadernado. III.
En cuanto a este tomo, que trata los delitos contra la fe publico, debo agradecer a varias personas que son las que han colaborado y sin las cuales el presente no hubiera salido o hubieramos tardado mucho mas en hacerlo: MERCEDES RUBIO, que como el lector lo ha podido notar, se ha encargado esta vez del indice bibliográfico general que figura al final de este tomo. ELEONORA WEINGAST, que se encargo de los antecedentes de los diversos articulos, ademas de ayudar en la correccion general de la obra. INES CANTISANI, que ha colaborado en los articulos 282, 283, 284, 285, 286, 287, 288, 290 y 291 del Codigo Penal. VER6NICA FERNANDEZ DE CUEVA, en el articulo 289. MERCEDES GONZALEZ, que ayudo en la coordinacion de diversos temas. SANDRO ABRALDES, que aporto en la parte referida a balance falso en donde ya tenia escrito sobre ese punto y lo coloco a nuestra disposicion. NORMA BOUYSSOU, en una parte de la falsedad documental. La parte jurisprudencial se debe, como siempre, en estos casos a NELVA LLAD6N. Por ultimo, en este prologo, de este ultimo tomo, hay que recordar, como son tiempos de cambios, en donde las personas tratan de refugiarse en algo seguro, las palabras de Proust: «Pew cuando desaparece una creencia, la sobrevive y con mayor vida, para ocultar lafalta de esafuerza que teniamos para infimdir realidad a las cosas nuevasun apego fetichista a las cosas antiguas que ella animaba, como si acaso lo divino residiera en las creencias y no en nosotros, y como si nuestra incredulidad actual tuviera por causa contingente la muerte de los dioses».
