Los tendidos de las instalaciones se están apoderando del espacio de nuestros edificios introduciendo sus insidiosos tentáculos de cables, tubos y conductos. La voluntad ordenadora del arquitecto se estrella contra unos sistemas cuya estructura formal está muy alejada de la que tienen organizaciones/" class="es-tm-autolink">las organizaciones espaciales y tectónicas que maneja habitualmente.

Tendremos que aprender a incorporar todos esos componentes desde el inicio del proceso de definición del proyecto y será necesario esmerarnos en la búsqueda de nuevas soluciones tipológicas y técnicas adecuadas para cada edificio