Las sociedades modernas son ricas en datos: la prensa escrita, la televisión y la radio, Internet y las intranets de las organizaciones ofrecen cantidades inmensas de datos que pueden ser procesados y analizados. Esto convierte a la estadística en una ciencia interesante y útil, puesto que proporciona estrategias y herramientas que permiten obtener información a partir de dichos datos.

Además, gracias a la evolución de la tecnología (ordenadores y software estadístico) hoy en día es posible automatizar gran parte de los cálculos matemáticos asociados al uso de técnicas estadísticas, lo que permite extender su uso a un gran rango de profesionales en ámbitos tan diversos como la biología, las ciencias empresariales, la sociología o las ciencias de la información.

La práctica de la estadística requiere aprender a obtener y explorar los datos –tanto numéricamente como mediante gráficos–, a pensar sobre el contexto de los datos y el diseño del estudio que los ha generado, a considerar la posible influencia de observaciones anómalas en los resultados obtenidos, a discutir la legitimidad de los supuestos requeridos por cada técnica y, finalmente, a validar la fiabilidad de las conclusiones derivadas del análisis. La estadística requiere tanto de conocimientos sobre los conceptos y técnicas empleados como de la suficiente capacidad crítica que permita evaluar la conveniencia de usar unas u otras técnicas según el tipo de datos disponible y el tipo de información que se desea obtener.

En este módulo inicial de la asignatura, se examinan los datos procedentes de una única variable: en primer lugar se explica cómo organizar y resumir dichos datos, tanto numérica como gráficamente (estadística descriptiva); en segundo lugar, se introducen los conceptos básicos asociados con la idea de probabilidad; finalmente, se presentan algunos modelos matemáticos que permiten analizar el comportamiento de algunas variables