El término estadística es ampliamente escuchado y pronunciado a diario desde diversos sectores activos de la sociedad. Sin embargo, hay una gran diferencia entre el sentido del término cuando se utiliza en el lenguaje corriente (generalmente al anteceder una citación de carácter numérico) y lo que la estadística significa como ciencia.
Son diversos los vocablos que se citan como antecedentes del término estadística. Sin pretender ser exhaustivos, pero sí buscando reseñar los de mayor mención, podemos nombrar los siguientes:

– Status (latín), que significa situación, posición, estado.
– Statera (griego), que quiere decir balanza, ya que la estadística mide o pesa hecha.
– Staat (alemán), que se refiere a Estado como expresión de unidad política superior.

La razón o razones que motivaron al hombre en un momento de su desarrollo a tomar en cuenta datos con propósitos estadísticos, tal vez la ballesta si tenemos en cuenta que es difícil imaginar un organismo social, sea cual fuere la época, sin la necesidad, casi instintiva, de recoger aquellos hechos que aparecen como actos esenciales de la vida; y así, al situarnos en una etapa del desarrollo de la estadística podemos pensar que se convirtió en una aritmética estatal para asistir al gobernante que necesitaba conocer la riqueza y el número de los súbditos con el objeto de recaudar impuestos o presupuestar la guerra.

Es sabido que César Augusto decretó que todos los súbditos tenían que tributar y, por tanto, exigió a todas las personas que se presentaran al estadístico más cercano que era entonces el recaudador de impuestos. Guillermo el Conquistador ordenó un censo de las tierras de Inglaterra con fines de tributación y del servicio militar. Este documento se llamó Domesday Book.