Durante mis años de estudiante de sociología en Chile, a fines de los años sesenta y comienzos de los setenta, la politización de los debates en tomo a paradigmas y autores, que buscaba una rápida clasificación entre «revolucionarios” y «reaccionarios”, dificultaba la comprensión de las raíces teóricas de las que emanaban las diferencias entre ellos. En ese contexto no siempre quedaban claras las aproximaciones y distancias entre los “tipos ideales” de Weber y el “proceso de abstracción» en Marx; la consideración de “los hechos sociales como cosas” de Durkheim y el empirismo, o entre el descubrimiento del individuo de la modernidad y el individualismo metodológico de Popper.

No es que no se contara con cursos de filosofía y de metodología. Los primeros reunían a estudiantes de diversas disciplinas, pero, a pesar de ello, se movían en un terreno de difícil acceso para quienes no tuvieran una aproximación —al menos— a Kant y Hegel, por lo que fuimos muchos los que ganamos más interrogantes que respuestas sobre los problemas debatidos. Los segundos, por lo general, quedaban confinados a complicadas explicaciones sobre las bondades de una encuesta, cómo alcanzar una muestra representativa o cómo definir indicadores. Es decir, reducían la metodología al campo de las técnicas de investigación. Los cursos de posgrado que cursé daban por sentado que los que allí nos encontrábamos contábamos con el conocimiento de los elementos básicos en materia de epistemología, o bien los consideraban innecesarios.

Lo cierto es que no hubo espacio suficiente para abordarlos. Los varios años de docencia me han demostrado que mi experiencia como estudiante no fue excepcional, sino más bien un asunto bastante generalizado, tanto en el nivel de licenciatura como en el de posgrado. La bibliografía disponible sobre epistemología y metodolo gía para las ciencias sociales se mueve en un espectro bipolar: trabajos con una fuerte carga filosófica, de difícil comprensión, por lo general escritos para expertos o para personas con una sólida formación en ese terreno, y manuales —mejores o peores— en donde se termina ofreciendo “recetas” para hacer tesis o resolver técnicas de investigación. No es fácil encontrar material bibliográfico que funda el debate de temas epistemológicos con problemas centrales de las ciencias sociales. Ésta es la propuesta y la ventaja, si es que tiene alguna, de este libro.

Este material, por tanto, no va dirigido a especialistas, sino a estudiantes de licenciatura y posgrado y a jóvenes investigadores que se enfrentan a preguntas elementales referidas a la epistemología y a cuestiones de método en las ciencias sociales. Es común que se considere importante aquello de lo que uno se ocupa, y quizá no escapo de ese designio. Sin embargo, espero haber abordado temas que más allá de mi interés parecen relevantes para futuros investigadores sociales. La mayor parte de los ensayos que conforman este libro fueron escritos entre 1997 y 1998, en momentos en los que impartía cátedra a estudiantes del área de Relaciones de Poder y Cultura Política del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, tanto de la sede de México como de la de Querétaro.

Las discusiones con los estudiantes fueron un rico estímulo para nuevas búsquedas a fin de aclarar ideas, así como para definir la forma de exposición de las mismas. La revisión de algunos problemas epistemológicos en el área de investigación, Problemas de América Latina, del Departamento de Política y Cultura de la UAM-Xochimilco, entre 1998 y 1999, me permitió mejorar la visión sobre algunos puntos, así como ampliar mis dudas sobre muchos otros. Algunos capítulos que aquí se presentan fueron publicados como artículos en revistas diversas. Partes del capítulo i y del vn fueron publicadas en Acta Sociológica núm. 24, septiembrediciembre de 1998, Coordinación de Sociología, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la unam, México, con el nombre “De totalidades y parcelas.

Las ciencias sociales ante la unidad de la realidad social». Una primera versión del capítulo iv fue publicada en I¿lapalapa núm. 44, julio-diciembre de 1998, de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la unidad Iztapalapa de la uam, con el título «Estructuras, sujetos y coyuntura: desequilibrios y arritmias en la historia». El capítulo viii tuvo un adelanto de su versión definitiva en el ensayo «El malestar con la teoría en las ciencias sociales”, publicado en Metapolítica núm. 13, vol. 4, enero-marzo de 2000, en tanto el capítulo ix fue publicado bajo el título «Actualidad de la reflexión sobre el subdesarrollo y la dependencia”, en el libro La teoría social latinoamericana. Cuestiones contemporáneas, tomo iv, Ediciones El Caballito-UNAM, coordinado por Ruy Mauro Marini y Márgara Millán, México, 1996