Pero el alumno, al ingresar en el Escuela, sólo posee ligeros conocimientos de geometría métrica$aprendidos de rutina la mayor parte de las veces$, y con tan escaso bagaje y limitado tiempo no puede aprender más que la representación y construcciones de un reducido número de líneas y superficies, sin llegar a profundizar en sus propiedades ni en sus aplicaciones técnicas y si, en su afán de saber, quiere conocer el fundamento de algunas propiedades y construcciones o su finalidad práctica, ha de recurrir a una extensa bibliografía que, a la larga, le produce cansancio e inseguridad y lo que es peor, transforma en asignatura odiosa la que debía estar considerada por el técnico como eficaz y utilísimo instrumento de trabajo.
La obligada extensión y generalidad con que se ha concebido la obra motiva que pueda considerarse como «de consulta», más que de «texto», lo cual permite al profesor seleccionar los temas de su especialidad y al alumno, concentrar su estudio en un número de libros más reducido.
