La ortografía literal regula el uso de las letras en el proceso de la escritura. Se ocupa, en sí, de la correcta escritura de las palabras, según las reglas establecidas para ello; dado que la lista de reglas ortográficas para el uso literal es considerable, tanto en las normas como en las excepciones, se ha realizado un compendio de aquellas que puedan ser de mayor utilidad en el desenvolvimiento estudiantil.

Uso de la b 1. Las palabras que, en su idioma de origen (latín, árabe, etc.), tienen b o p. Pueden agruparse aquí (bien, bueno, bondad, bendecir, benemérito, beato, biblia, biblioteca) y todas las relacionadas etimológicamente con ellas, igual que las formadas con el prefijo bi-, equivalente a dos, como bigamia, bipolar. Por su etimología se escriben con b por ejemplo: cabeza, obispo, lobo, e infinidad de palabras que el uso nos señalará, aunque desconozcamos su procedencia. 2. Las palabras derivadas o compuestas de otras castellanas que lleven esa letra, según la regla general de que las derivadas se escriben como las primitivas y compuestas, como las simples.

Esta regla tiene sus excepciones impuestas por la pronunciación o simplemente por el uso autorizado. Ej: bailarín, derivada de baile, y barbirrubio, compuesta de barba y rubio. Por tener b la palabra riba, se escriben con b ribera, ribazo, Ribadeo, Ribadesella, etc. Existe la voz rivera, que lleva v.