Tanto la palabra latina populus» como la voz vulgus» la traducimos por pueblo. Usamos además lo popular y lo vulgar como atribuciones de gente. Podemos, por ejemplo, tener unas elecciones populares, dando a entender que son unas elecciones en las que el pueblo puede votar. Hablamos también del lenguaje vulgar, indicando que nos estamos refiriendo al habla de la calle o de las clases populares y no al de los intelectuales.
Por gente, sin embargo, entendemos o bien toda la población o solamente una mayoría, haciendo referencia a la gente vulgar como distinta de la clase elevada, sea por nacimiento, educación o autoestima. Si uno posee una mente democrática, usará seguramente estos adjetivos en un sentido favorable, y no devaluará nada que haga referencia a gente.
Pero si uno es snob, probablemente usará tales adjetivos en un sentido desfavorable, y supondrá que lo popular, o sea lo que es del uso y disfrute y dominio de muchos, es de calidad inferior, ya que la cultura es patrimonio del refinamiento. En el lenguaje inglés, hemos diferenciado estos dos significados, y popular» representa un aspecto favorable del gusto en general, mientras que vulgar representa el aspecto desfavorable.
Así, Shakespeare hace que Polonio aconseje a su hijo: Sé familiar, pero nunca vulgar. En francés creo que la diferencia es menos clara. Por ejemplo, a mí me han descrito en francés como dedicado a la vulgarización de la ciencia. Si alguien dijese de mí que soy un vulgarizador de la ciencia, solo se lo perdonaría si fuese un buen amigo mío y sonriese al decirlo.
