Este segundo volumen de la obra La Ingeniería de Suelos en las Vías Terrestres: Carreteras, Ferrocarriles y Aeropistas, escrito por Alfonso Rico Rodríguez y Hermilo del Castillo, aborda con profundidad los aspectos más avanzados y aplicados de la mecánica de suelos y su interacción con las vías terrestres. Mientras que el primer volumen cubrió gran parte de los fundamentos clasificación de suelos, compactación, estabilidad de taludes, exploración del terreno de cimentación, este Volumen II se presenta como la continuación lógica que se adentra en la fase de diseño, construcción, instrumentación y control de calidad de las infraestructuras viales sobre suelos y materiales terrestres.
El texto está dirigido tanto a ingenieros civiles, geotécnicos y de caminos como a estudiantes avanzados de Ingeniería Civil que deseen adquirir una visión práctica y aplicada de los problemas geotécnicos específicos de carreteras, ferrocarriles y aeropistas. Los autores parten de la premisa de que el terreno sobre el que se construye una vía terrestre su cimentación, respaldo, taludes, drenaje, materiales de banco, pavimentos ya no puede tratarse como una caja negra sino como un elemento activo que debe evaluarse, diseñarse, monitorearse y controlarse.
La estructura del libro parte del Capítulo VIII (en continuidad con el primer volumen) y abarca temas tales como cimentaciones para estructuras viales, pavimentos flexibles y rígidos, obras complementarias de drenaje, bancos de materiales, instrumentación de campo, túneles en suelos, estabilización de suelos y control de calidad. Esta progresión permite al lector pasar de la teoría y características del suelo al modo cómo esas propiedades se traducen en decisiones de diseño, selección de materiales, métodos de construcción, control de calidad, mantenimiento y evaluación de las obras viales.
En cada uno de sus capítulos los autores combinan teorías clásicas de la mecánica de suelos con ejemplos aplicados al contexto de vías terrestres. Se explican los criterios de cimentación para estructuras de carretera como puentes o viaductos, se examinan los sistemas de pavimento flexible (asfalto) y rígido (hormigón) bajo la influencia del suelo y de la subrasante, se detallan las obras de drenaje necesarias para mantener la estabilidad del terreno de cimentación y reducir asentamientos, se analizan los bancos de materiales (gravas, arenas, suelos seleccionados) que alimentan la obra vial, se profundiza en la instrumentación de campo para monitorear el comportamiento del suelo y estructura, y se estudia la estabilización de suelos problemáticos (arcillas expansivas, suelos colapsables, rellenos débiles) incluyendo control de calidad en obra.
Uno de los grandes valores del libro es que aborda la geotecnia de las vías terrestres como un sistema completo. No solo el suelo natural sino también los materiales de banco, las capas de soporte, la interacción con pavimentos, los drenajes, los elementos de apoyo y las edificaciones viales. De esta manera, los estudiantes y profesionales obtienen una referencia muy completa, tanto para el proyecto como para la construcción y mantenimiento de vías en entornos con suelos complejos.
En resumen, este volumen se convierte en un manual de referencia para todos aquellos que participen en el diseño, construcción o mantenimiento de carreteras, ferrocarriles y aeropistas, especialmente en regiones donde las condiciones del terreno y materiales son exigentes o poco convencionales. La obra aporta una sólida mezcla entre teoría de suelos, métodos de análisis, criterios de diseño y recomendaciones para la práctica, todo ello orientado a que el lector construya sobre los cimientos más sólidos posibles.
