Este ensayo se plantea como un estudio interpretativo de la evolución de ambos géneros, el Rock Chileno (RCH) y la Nueva Canción Chilena (NCCH), desarrollando ambas líneas en forma paralela y recurriendo tanto a la cita histórica, musicológica, cultural o incluso política cuando corresponda y cuando sea pertinente. Por ello, nuestro ensayo irá en forma lineal acorde a la cronología de los hechos. Nuestra tesis principal es que ambos referentes, RCH y NCCH surgen de una misma época, los años Sesenta, tensionada por el suceder político pero que evidencia una amplia expansión cultural, fácilmente detectable, y un enriquecimiento progresivo de creación artística que atravesará sucesivos estadios de experimentación y expresividad hasta llegar a constituirse como verdaderos ejes protagónicos del espacio local de nuestra música popular.
Lo que intentaremos demostrar aquí es que tanto el RCH como la NCCH logran un punto de inflexión, durante la etapa de mayor crispación social, que les permite acercarse y fusionarse en una nueva dimensión musical que perdurará, con las adaptaciones del caso, hasta nuestros días en una solución de continuidad que resistirá porfiadamente las contradicciones restrictivas de la historia nacional de los últimos treinta años. Nuestra proposición concluye afirmando que esta fusión del rock y el folk de la Nueva Canción consiste en la expresión más rica, valiosa y fascinante de nuestra música popular en lo que posee de testimonio, vivencia siempre presente y sobretodo, logro y síntesis incuestionable de una auténtica identidad musical chilena como no la ha alcanzado otra variante musical hasta el presente.
La estructura del libro se divide en tres grandes partes: ANTES, con todo lo relacionado a los años sesenta y el período 1970-1973; DURANTE, que se ocupa de todo el período de la Dictadura Militar y DESPUÉS, que nos trae el suceder reciente de la transición hasta el cambio de siglo. Cada una de estas partes consta de un contexto que planteará las circunstancias históricas, sociales o culturales de cada etapa tras de lo cual vendrá el desarrollo específico de cada período de estos géneros. Finalmente una glosa a manera de despedida y el complemento necesario de una discografía seleccionada y no exhaustiva para cualquier consulta que el interesado desee recurrir. Una de las cosas primordiales que traté de conseguir fue el hecho de lograr una escritura sencilla y rápida evitando los tecnicismos y la espesura frondosa de la retórica crítica posmoderna.
Traté de articular las ideas de tal modo que la lectura del libro satisfaga al lector común pero también al lector especializado, de manera que aquél receptor más exigente que desee observar por ejemplo en estas páginas la visión de la música pop como un axioma de economía libidinal, es decir como expresión social de un deseo colectivo, podrá hacerlo, pero también aquella persona que busque informarse y sacar sus propias conclusiones también pueda lograrlo. Otro de los planteos que esconde la escritura de este libro es su ruptura con las jerarquías que el saber académico impone hacia el mundo exterior, como si se ubicara en una posición de autoridad desde la cual hablar y desde donde dictar las normas para juzgar y calificar en forma canónica o sentencial. Nuestra visión busca también romper con la idea clasista y reaccionaria de concebir a la música popular, la mesomúsica según la academia, como un espacio sin valor ni importancia alguna frente al olimpo de la música clásica o erudita.
En una época donde hasta lo popular se ha segmentado y ha perdido su forma homogénea al vincularse de forma indisoluble con el mundo de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías, nuestra visión es abierta porque concebimos a la música como un flujo de creación abierto al mundo y no como una verdad sustancial o cerrada sobre la que se establecen verdades fijas.
Esto último no quita que podamos opinar libremente en el curso de nuestro relato, pero como se verá, el asunto plantea bases para un debate que está todavía por hacerse. Tal vez con este trabajo esté cerrando un ciclo que se inició hace veinte años con la edición de El Grito del Amor nuestro primer y basal ensayo sobre música pop que se instaló en nuestro medio. Corresponde al lector realizar la otra mitad del trabajo: trazar la ruta de su propia historia en relación a la música de la que hablaremos aquí.
