Este libro trata de las creaciones de la existencia. Creaciones del mundo y su hacedor: el hombre. Entre el universo que nos rodea y nuestra percepción del mismo existe un abismo misterioso. La luz que vemos y el sonido que oímos no se encuentran como tales en lo externo. Son el producto de nuestra actividad cerebral.

Sin embargo, ni aun en esta hay nada que se les asemeje. Ni la actividad de una neurona aislada ni la de una población neuronal gigantesca son en sí mismas la luz o el sonido. Tampoco lo son los cambios de presión en el aire o la interacción electromagnética.

Construimos nuestras cualidades perceptuales y con base en esta construcción describimos el mundo. Es por ello que somos los creadores…
Quiero dedicarlo a E. Roy John y Alfredo Toro.