Descripción
Ya en la Grecia clásica, cinco siglos antes de Cristo, Demócrito y Leucipo establecieron el concepto de átomo, construyendo una verdadera teoría atómica. De hecho, la palabra griega átomo se podría traducir como indivisible, aunque luego resultó no serlo tanto. A pesar del desarrollo de todos estos conceptos, la Edad Media supuso un paso atrás en el estudio de la estructura de la materia, ya que comenzó a popularizarse la alquimia, pseudociencia que no se superó hasta el siglo XVIII. Fue entonces cuando se evidenció que, aunque la materia estaba compuesta por partículas indivisibles muy pequeñas (los átomos), había que distinguir entre un cuerpo simple, formado por un solo tipo de átomos, al que llamaron elemento, y un cuerpo compuesto. Para explicar la estructura de un cuerpo compuesto se necesitaba introducir el concepto de molécula, algo tan simple como un pequeño montón de átomos. Dicho concepto se construyó a partir de la palabra latina moles, que significa grande.
En castellano, usamos el término mole para referirnos a cualquier cosa que sea de gran peso o volumen y su diminutivo molécula para incluir en la misma palabra el concepto de voluminoso y su contrario, algo pequeño. De todas formas, se trata de dos palabras creadas para explicar algo que no se veía, solo se intuía. Fue el italiano Avogadro (1776-1856) el que se encargó de establecer que todos los cuerpos, incluso los que están formados por un solo elemento, no son una acumulación de átomos, sino de grupos de átomos, esto es, de moléculas. Los gases, al tener sus moléculas en un estado menos denso, permiten que se estudie su estructura con mayor facilidad. El británico John Dalton (1766-1844) dio un gran paso adelante con su teoría atómico-molecular y fue llegando a conclusiones que siguen siendo aceptadas hoy en día. Una molécula no es una mezcla, sino algo mucho más estable que no puede descomponerse en átomos por métodos físicos, sino por medio de reacciones químicas.
Muchas de las propiedades de los cuerpos compuestos, como la elasticidad o la fragilidad, pudieron explicarse gracias a la teoría molecular, aunque el avance más decisivo fue el descubrimiento del microscopio. En conclusión, un átomo es la partícula más pequeña de un elemento que tiene todas las propiedades de dicho elemento. No es posible dividir un átomo manteniendo las propiedades del propio elemento. Los átomos no se ven a simple vista y son los ladrillos que construyen una sustancia. Por ejemplo, los átomos del elemento oro no pueden dividirse sin que pierdan las propiedades del oro.
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