El estudio de los suelos, dada su íntima relación con un arte tan importante como la agricultura, ha ocupado hasta los tiempos actuales una posición intermedia entre las ciencias puras y las aplicadas.

La mayor parte de las investigaciones primitivas del suelo iban encaminadas a la problemas/" class="es-tm-autolink">solución de problemas que surgían de la agricultura práctica, y esta circunstancia ha introducido complicaciones, tanto en el planteamiento del problema, como en los métodos de investigación.