El autor de este libro, Arnaldo Canales, llega a la educación emocional después de una vida llena de experiencias profesionales, personales y vitales, que le llevan a cambios importantes en su vida. Muchas de ellas quedan recogidas en su libro Liderazgo a la chilena, del cual este se puede considerar una continuación o versión 2.0. Una de las aportaciones importantes de Arnaldo Canales es la creación de la Fundación Liderazgo Chile, una ONG formada por personas que quieren impactar en el sistema de valores de la educación emocional. Me parece particularmente interesante subrayar la propuesta de relacionar el liderazgo con la educación emocional.
Algo muy importante en el siglo XXI, cuando, al mirar el panorama político internacional, se observa una preocupante carencia de líderes carismáticos. Empezando por los países que son líderes mundiales, invito a reflexionar al lector: si nos faltan grandes líderes políticos mundiales, ¿qué no estará pasando con los líderes locales, de las grandes empresas y de las pequeñas y medianas empresas? A este respecto, quisiera señalar que un movimiento internacional que ya tuvo un gran alcance potencial, como fue la primavera árabe, quedó abortado por falta de un liderazgo renovado y con valores. Este importante despertar cívico no logró madurar, a mi juicio, precisamente por esa falta de liderazgo. De la misma manera, cuando uno repasa la historia de la humanidad y el desarrollo de un sistema social y legal estable, ve cómo la figura de los grandes líderes ha marcado épocas: Alejandro Magno, Napoleón, Hitler, Lenin, etc., todos con sus sombras y luces, pero sin duda marcando un antes y un después en la historia de la humanidad.
En el siglo XXI, tenemos un gran desconcierto en la escena política mundial. Podemos pensar en Gandhi, Teresa de Calcuta, Martin Luther King, Nelson Mandela, como figuras del siglo XX con un liderazgo personal y carismático. Pero al pensar en líderes actuales, la lista se acorta bastante. Por eso, la propuesta de liderazgo alimentado por la educación emocional me parece tan relevante. Liderazgo no es solo un fenómeno político; sin embargo, donde se observa la carencia más notable es en la política, en las grandes empresas y en las medianas empresas. Así pues, con este libro, Arnaldo Canales hace una propuesta. Y para sostenerla, la enmarca en su experiencia personal y profesional, y la enlaza con su libro anterior.
