El pragmatismo, se centra en la relación entre las creencias, las ideas y las acciones prácticas. Los pragmatistas sostienen que la verdad y el significado se derivan de las consecuencias prácticas de nuestras acciones y creencias. En la sociología de Durkheim, aunque su enfoque se inclina más hacia el análisis de la estructura social y la integración, podría haber puntos de contacto con el pragmatismo en términos de cómo las creencias y las normas sociales influyen en el comportamiento y la cohesión social.

Una posible conexión podría estar en la idea de que las normas sociales y las creencias en una sociedad cumplen una función práctica para mantener la cohesión y el funcionamiento social. Las normas y las creencias que tienen un impacto positivo en la estabilidad y el funcionamiento de la sociedad se considerarían «verdaderas» en un sentido pragmatista, ya que sus consecuencias son beneficiosas.

Dado que la sociología se ocupa de entender cómo las sociedades funcionan y cómo las personas interactúan dentro de ellas, hay ciertas convergencias con el enfoque pragmatista que valora la relación entre teoría y práctica.