Al leer en forma detallada, analítica, comprensiva y en especial en forma prospectiva el interesante texto titulado Presupuestos. Enfoque para la planeación financiera, encuentro a lo largo de sus cinco capítulos un hilo conductor que permitirá a los estudiosos entender el presupuesto desde su origen hasta la aplicación en organizaciones/" class="es-tm-autolink">las organizaciones.
El presupuesto podemos entenderlo como la cuantificación económica del plan estratégico; por tanto, su formulación implica el establecimiento previo de la misión, visión, los objetivos, estrategias, metas y políticas, aspectos que se materializan, a través de planes, programas y subprogramas con la proyección o presupuestación de los recursos económicos que se necesitan para llevar a cabo lo que la organización se ha propuesto. Hoy, las empresas necesitan de los presupuestos como herramienta de planeación y control para el cumplimiento de su objetivo básico financiero, el cual lo podemos resumir en crecer y permanecer.
Aquí, las proyecciones financieras desarrollan un papel trascendental, pues fijan el futuro ideal pero alcanzable que se pretende conseguir, el cual debe monitorearse en forma constante para corregir a tiempo las desviaciones que se presenten durante su ejecución, o si es del caso, efectuar los ajustes necesarios al presupuesto inicialmente fijado. Al elaborar el presupuesto maestro, el sector privado parte de la proyección de sus ingresos por ventas, como lo explican los autores en el segundo capítulo, para lo que es necesario analizar la tendencia, el pronóstico y la fijación del precio de venta. Fijado técnicamente el presupuesto de ventas y de otro tipo de ingresos cuando los hay, se procede a elaborar el presupuesto de producción, para luego establecer el presupuesto de los gastos, tanto operacionales como no operacionales, y queda de esta forma elaborado a partir de los presupuestos anteriores.
La elaboración de los prepuestos de ingresos y egresos son la base de la elaboración de los presupuestos de la mayoría de cuentas del balance; como parte final de su trabajo, el planeador debe proyectar el presupuesto de caja o tesorería, terminando así la elaboración de los presupuestos totales del periodo determinado. Lo expresado en estos dos últimos párrafos se explica paso a paso en forma conceptual y practica por los autores, lo que permitirá a los lectores ponerlo en práctica cuando así lo requieran. En la lectura de esta obra encuentro un trabajo académico juicioso, con unas explicaciones muy claras, lo cual denota un gran conocimiento y un arduo trabajo en la construcción de ejemplos sencillos, sin perder su estructura técnica.
