En nuestra vida cotidiana permanentemente incorporamos objetos y experiencias que forman parte del conocimiento. Al respecto, desde tiempos muy antiguos, la filosofía ha tratado de explicar o de dar respuestas al conocimiento humano a partir de la Gnoseología, ciencia que estudia al conocimiento como un problema filosófico. Los pensadores pertenecientes a las más diversas corrientes filosóficas han intentado dar explicaciones a la problemática del conocimiento.
Los filósofos escépticos, por ejemplo, consideran que no existe ningún saber firme y seguro. Por otra parte, los filósofos empiristas sostienen que todos los conocimientos, aun los más abstractos, proceden y se fundamentan con base en la experiencia; mientras que los racionalistas afirman que existen conocimientos a priori, o sea, independientes de la experiencia, como son, por ejemplo, los conocimientos matemáticos.
A su vez, para los realistas, a la realidad la conocemos tal como es, mientras que para los idealistas, a la realidad no la conocemos tal como es, sino según su aparición ideal en la conciencia de cada uno de los sujetos como en el caso de los conocimientos provistos por la matemática.
