Los textos de química orgánica tradicionales así como las clases teóricas sobre el tema proporcionan a los estudiantes una cobertura extensa de los principios de esta asignatura pero no brindan pautas para el desarrollo de un pensamiento analítico y la capacidad para resolver problemas. Para salvar esta falencia, Química orgánica de David Klein enfoca la enseñanza hacia el desarrollo de competencias de aprendizaje que permitan al alumno aprender pensando como un químico orgánico.

Este enfoque moderno centrado en las competencias es único y su utilidad ha sido comprobada por decenas de profesores y miles de alumnos que lo evaluaron antes de su publicación. Una de sus características sobresalientes son las diversas herramientas pedagógicas entre las que se encuentran:

* Una pregunta disparadora del tipo ¿Sabía que….? al inicio de cada capítulo, que es retomada y analizada luego, seguida por Recuerde, con las competencias relevantes de los capítulos anteriores que deben ser dominadas antes de seguir con el actual.
* Numerosos apartados sobre el Desarrollo de competencias que presentan un problema en tres partes: aprendizaje, práctica y aplicación, y estimulan al estudiante a razonar y aplicar la competencia en diferentes entornos.

Puntos clave

* Enfoca la enseñanza hacia el desarrollo de competencias de aprendizaje que permitan al alumno instruirse pensando como un químico orgánico.
* Incluye numerosos apartados sobre el desarrollo de competencias que presentan un problema en tres partes: aprendizaje, práctica y aplicación.
* Contiene prácticas adicionales al final de cada capítulo, junto con una revisión de conceptos y términos clave.
* Dedica un apartado a resolución de problemas.