Descripción
El hombre de la edad moderna padece de angustia, que procede de la conciencia de no tener ni un punto de apoyo simbólico, ni refugio que le ofrezca seguridad inmediata, de la experiencia renovada constantemente de que el mundo no proporciona al hombre un lugar de existencia que satisfaga de modo convincente las exigencias del espíritu1 . La época actual le agregó, a este sentimiento, el de dominio. El hombre intenta dominar, controlar, tanto los elementos de la naturaleza como los de la existencia humana, y con ello tiene ante sí incalculables posibilidades, claro está que a costa de una mayor degradación espiritual.
El peligro, dice Guardini, aumenta porque esta operación de dominación es realizada por el anónimo Estado o por la anónima empresa, en la época más actual2 . La consecuencia es el olvido de la personalidad y de la subjetividad, de modo que el hombre acepta casi religiosamente los objetos y las formas de vida que le son dados que, por otra parte, son impuestos por la planificación y fabricados en serie, de manera casi religiosa, creyendo que de esa manera se comporta racionalmente. Además, ha desaparecido el sentimiento del ser y la esfera individual del hombre, ya que éste es tratado como un puroobjeto que en consecuencia debe mediarse mediante estadísticas.
Esto lleva a la desaparición de la propia personalidad que es sustituida por conceptos sociológicos o normativos de persona, que son ajenos a su ser. No es extraño entonces que en el Derecho se haya despreciado aquel concepto de persona y se hable de relaciones sobre la base de comunicaciones en donde el sujeto ha sido desprovisto de connotaciones antropológicas y entender, como lo hace Luhmann, que la sociedad no está compuesta de seres humanos, sino de comunicaciones y que los seres humanos son sólo el entorno de la sociedad y no componentes de ella.
También es necesario recordar lo que hasta no hace mucho era verdad revelada y que queda graneada en las grotescas palabras de Polak, en el decir de Welzel: «El camino de la muerte del Estado y del Derecho en el comunismo es, a la vez, el camino el desenvolvimiento en todas las direcciones del papel rector del partido»4 . Sin embargo, no es ésta nuestra idea del fundamento de las Ciencias Jurídicas, la cual está anclada en la subjetividad, que a su vez tiene su base en la llamada autonomía ética del hombre y, por ende, en la libertad. Ha podido decir Welzel que «el reconocimiento del hombre como persona responsable es el presupuesto mínimo que tiene que mostrar un orden social si éste no quiere forzar simplemente en poder, sino obligar en tanto que Derecho .
Esta idea implica la responsabilidad de cada ser humano, no sólo frente a la exigencia de sus derechos, cuestión ésta que es obvia, sino frente a sus deberes, cuestión que no lo es tal, y que suele decirse en otro contexto, casi negatoria de la primera. No se puede admitir seriamente el discurso ideológico por el cual se afirma que de todo lo que le acontece al ser humano nada tiene que ver su acción con su obra, sino que lo es de extrañas formas sociales, de las cuales nadie es responsable, lo que lleva a que su conducta, cualquiera fuere, esté justificada. Esta enseñanza, además de tener un gran contenido de demagogia, está signada por la irresponsabilidad, no sólo individual sino también social. Este pensamiento ideológico termina uniéndose en una relación de poder con el positivismo, por el cual ambos conducen a que en la alternativa fundamental entre mera facticidad y deber ser vinculante, entre existencia biológica y existencia dotada de sentido, entre poder y Derecho, ambos optan por la facticidad, la existencia biológica y el poder.
Dando respuesta, como es obvio, con gran deficiencia, a estas ideas, es que hace tiempo hemos iniciado la elaboración y publicación de un Derecho Penal que abarque la dogmática general como la particular de cada delito. En parte se va logrando este objetivo, aunque a costa de grandes esfuerzos, que no vale la pena a esta altura de los acontecimientos mencionar para no cansar al también sufrido lector. Debo resaltar, en esta tarea, la ayuda de los docentes de mis Cátedras en las Universidades de Buenos Aires y de Belgrano, en este primer tomo de la llamada Parte Especial del Derecho Penal: en los delitos contra la vida, los abogados Maximiliano Vaccaluzo y Natalia Barbero han hecho una notable búsqueda de fallos nacionales, el primero, y de España, la segunda, sin los cuales el capítulo respectivo se hubiera visto empobrecido. También aportó material de jurisprudencia, en este tema, Carolina Elias. En el delito culposo hemos trabajado junto con la abogada Cecilia Magge, siendo ésta sólo un resumen de una obra sobre el tema que está en prensa.
En los delitos de lesiones y de duelo he recibido el gran aporte de Javier Esteban de la Fuente. En igual jerarquía, la abogada Roxana Pina trabajó en la parte de los delitos de riña. Lina Añilo me ayudó en la estructura de los delitos contra el honor. También colaboraron con empeño y dedicación en el delito de abuso de armas Laura Astengo, y Lucrecia Sanmartino en el delito de abandono de personas. Además he tenido el aporte de Daniela Dupuy y Mariana Giménez en los delitos contra la honestidad y de abandono de personas, respectivamente. Por último, la obra que hoy empezamos a publicar abarca toda la parte especial y las leyes especiales más importantes. La bibliografía que se cita en este tomo es sólo la más utilizada, dejando un índice general de autores para el final de la obra, de modo que cualquier omisión que se crea que exista no lo es debido al método que se ha utilizado.
Prólogo
Titulo 1 Los delitos contra las personas
Capítulo 1 Delitos contra la vida
Capítulo 2 Lesiones
Capítulo 3 Homicidio o Lesiones en riña
Capítulo 4 Duelo
Capítulo 5 Abuso de armas
Capítulo 6 Abandono de personas
Titulo 2 Delitos contra el honor
Titulo 3 Delitos contra la honestidad
El bien jurídico protegido en los delitos contra la honestidad
Capítulo 1 El delito de adulterio
Capítulo 2 El delito de violación
Capítulo 3 El delito de estupro
Capítulo 4 Promoción o facilitación de la prostitución o corrupción
Capítulo 5 El delito de abuso deshonesto
Capítulo 6 Ultrajes al pudor público
Capítulo 7 Rapto
Capítulo 8 Las disposiciones comunes a los delitos contra la honestidad
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- Título: Derecho Penal: Parte Especial Tomo I
- Autor/es: Edgardo Alberto Donna
- Edición: 1ra Edición
- Volumen: Volumen 1
- Tipo de archivo: eBook
- Idioma: eBook en Español
- ISBN-13: 9789873002212
- Subtema: Derecho Penal
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