Descripción
Ada es más misterioso que la manera de ver el mundo (la cosmovisión) de otra persona. Todos tenemos una. Creemos que nuestra cosmovisión expresa la realidad. Los indios del suroeste norteamericano viajaron una gran cantidad de millas para cazar búfalos, pero nunca comieron pescado proveniente de los arroyos locales. En su cosmovisión, era real la idea de que los peces eran los espíritus de los ancestros fallecidos. En el Antiguo Testamento era real el hecho de que los sacrificios de animales aplacaban la ira de Dios.
Para el romano común era real la idea de que el futuro podía predecirse analizando las entrañas de un pollo. Para los antiguos griegos, era real que un individuo moralmente respetable pudiera tener esclavos, además de la idea de que existían muchos dioses: del amor y la belleza, de la guerra, del inframundo, de la caza, la cosecha o el mar. Entonces, ¿qué sucede cuando dos visiones del mundo chocan? En 399 antes de Cristo, tres ciudadanos atenienses acusaron a Sócrates de negarse a reconocer a los dioses tradicionales y de introducir en su lugar nuevas divinidades (también fue acusado de corromper a la juventud). La pena para este choque de cosmovisiones, o de dioses, era la muerte.
A lo largo del juicio, Sócrates se rehusó a retractarse y a salvarse de un veredicto cierto de culpabilidad. Según Platón, Sócrates dijo: En tanto pueda respirar y tenga mis facultades, jamás dejaré de practicar la filosofía. Desafortunadamente, en muchas partes del mundo actual, las posturas antagónicas en la forma de ver el mundo todavía son tratadas con violencia y muerte. Este libro versa sobre el choque de cosmovisiones, donde los golpes brillaron por su ausencia. La obra nació cuando dos individuos se encontraron en un debate televisivo para discutir el futuro de Dios. El debate tuvo lugar en un auditorio del Instituto Tecnológico de California, y la audiencia estaba compuesta por muchos científicos y estudiantes, y también por gente común, incluyendo a los fanáticos de Deepak de las comunidades aledañas. Cada persona trajo al debate sus creencias personales sin duda mucha gente era declaradamente religiosa, pero al mismo tiempo llevaron al encuentro su cosmovisión, avalados por un conocimiento profundo de sus temas. En el debate del Caltech,[1] Deepak desempeñó el papel de defensor de una cosmovisión conocida generalmente como espiritual.
Dado que las nociones de la física eran importantes para el tema, en la etapa de preguntas y respuestas, Deepak preguntó: ¿Hay algún físico en casa? Ni Leonard ni nadie más respondió. No obstante, después del debate, el moderador, quien reconoció a Leonard como físico, le pidió que hiciera una pregunta a Deepak. En lugar de ello, Leonard ofreció enseñar física cuántica a Deepak. Deepak aceptó con una mezcla de risas y aplausos, y en cuanto comenzaron a comunicarse, resultó muy claro que no coincidían sus formas de ver el mundo.
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