Descripción
Siempre me han fascinado los números. Mi madre me enseñó a leer y a contar mucho antes de que empezase a ir al colegio. Aparentemente, cuando lo hice, volví al final del día quejándome de no haber aprendido nada. Sospecho que mis padres me habían estado preparando para afrontar ese día difícil diciéndome que aprendería todo tipo de cosas interesantes, y yo me lo tomé al pie de la letra. Pero pronto comencé a aprender sobre planetas y dinosaurios y cómo hacer animales de yeso. Y más cosas sobre números. Sigo encantado con los números y aprendiendo más sobre ellos.
En la actualidad, enseguida puntualizo que las matemáticas versan sobre muchas ideas diferentes, no solo números, por ejemplo, sobre formas, patrones y probabilidades, aunque los números soportan toda la asignatura. Y todo número es único e individual. Hay unos cuantos números que son especiales y destacan sobre el resto porque parecen tener un papel central en muchas áreas diferentes de las matemáticas. El más conocido de ellos es ? (pi), que lo encontramos relacionado con las circunferencias, pero tiene una tendencia extraordinaria a aparecer en problemas que nada tienen que ver con circunferencias.
La mayoría de los números no pueden aspirar a tales niveles de importancia, pero es posible encontrar alguna característica inusual de uniformidad en el más modesto de los números. En Guía del autoestopista galáctico, el número 42 era «la respuesta a la gran pregunta sobre el sentido de la vida, el universo y todo lo demás». Douglas Adams dijo que escogió el número porque un sondeo rápido entre sus amigos reveló que era totalmente aburrido. En realidad no lo es, como demuestra el capítulo final.
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