A medida que la ciencia y la tecnología se van desarrollando e innovando, van surgiendo nuevas inquietudes y necesidades, haciendo que el hombre moderno viva congestionado de múltiples problemas, problemas que se incrementan si es que él no sabe dosificar u ordenarse en el empleo del tiempo.
Ello quiere decir, que toda persona, cualquiera sea su profesión o especialidad, necesita para el buen desempeño de sus funciones y responsabilidades, realizar cierto planeamiento, control y evaluación de sus actividades de tal forma que cubra sus requerimientos, y de esa manera lograr alcanzar rentabilidad y beneficios, sea en provecho propio o en la prestación de servicios a
terceros.
Si de ayer a esta parte, el tiempo se valora como oro, qué no decir de los recursos que cada vez son más escasos o más caros. Hoy más que nunca es una necesidad prepararse para poder sobrevivir en el mundo del futuro.
