Por lo general, pensamos en un sistema de energía eléctrica en términos de sus partes más impresionantes: las grandes estaciones generadoras, los transformadores, las líneas de alto voltaje, etc. Si bien estos son algunos de los elementos básicos, existen muchos otros componentes necesarios y fascinantes. El relé de protección es uno de ellos. El papel de los relés de protección en el diseño y operación de sistemas de energía eléctrica se explica mediante un breve examen de los antecedentes generales.
Hay tres aspectos de un sistema de potencia que servirán a los propósitos de este texto. Estos aspectos son los siguientes:
A. Funcionamiento normal
B. Prevención de fallas eléctricas.
C. Mitigación de los efectos de fallas eléctricas.
El término operación normal no supone fallas del equipo, errores del personal ni actos de Dios. Se trata de los requisitos mínimos para el suministro de la carga existente y una cierta cantidad de carga futura prevista. Algunas de las consideraciones son:
A. Elección entre hidro, vapor u otras fuentes de energía.
B. Ubicación de las estaciones generadoras.
C. Transmisión de potencia a la carga.
D. Estudio de las características de la carga y planificación de su crecimiento futuro.
E. Medición
F. Regulación de voltaje y frecuencia.
G. Operación del sistema.
E. Mantenimiento normal.
Las disposiciones para el funcionamiento normal implican el mayor gasto de equipo y funcionamiento, pero un sistema diseñado de acuerdo con este aspecto por sí solo no podría satisfacer los requisitos actuales. Las fallas en los equipos eléctricos provocarían apagones intolerables
